De milicia a ejercito.
Los Escopeteros de Getares, fue una milicia formada por voluntarios del vecino pueblo de Tarifa, que se encargaba de vigilar la costa del Estrecho de Gibraltar, con el fin de evitar posibles ataques de piratas y desembarcos en en Peñón de Gibraltar. Mas adelante como consecuencia de la invasión del Peñón de Gibraltar en 1704 por parte de las tropas británicas, esta milicia se integro en 1705 en los cuerpos del ejercito con el nombre de Compañía de Escopeteros de Getares, en sus inicios esta Compañía que estuvo al mando del capitán Gaspar Salado estuvo compuesta por 40 soldados, en 1717 se amplio a 80 soldados y dos mandos con el objetivo de cubrir el tramo de costa oeste de la bahía de Algeciras.
Su misión fundamental era ejercer de guardacostas, y evitar el contrabando con África o con Gibraltar. En un primer momento se les asigno un cuartel en la ensenada de Getares, en 1751 se establecieron en el Fuerte del Tolmo debido a su situación estratégica que es mas acorde con el trabajo realizado por ellos, mas tarde tendrían su propio cuartel general llamado Cuartel de Escopeteros de Algeciras, en sus últimos momentos se amplio su área de acción hasta el vecino pueblo de San Roque.
Fuerte de El Tolmo
Los Escopeteros de Getares tomaron parte en la Guerra de la Independencia al servicio del Comandante General del Campo de Gibraltar. Durante 1811 ocuparon Medina Sidonia, participaron en la Batalla de Chiclana (o de la Barrosa) y protegieron a las tropas del General Ballesteros mientras ésta se retiraba de Jimena de la Frontera hacia Gibraltar, donde se les impidió el paso a pesar de ser España aliada del Reino Unido en la contienda. A pesar de su importante labor en la guerra, una vez terminada ésta se ordenó su supresión en 1819 dentro del proceso de reorganización del Ejercito Español.
Sin embargo, esta orden no llegó a cumplirse porque a principios de 1820 se unieron al levantamiento del General Riego junto a la Comandancia General del Campo de Gibraltar, por lo que se enfrentaron en Jimena de la Frontera a las tropas del Capitán Zaldívar, que resultó muerto en el combate. Tras el fin de la guerra se ordenó nuevamente la extinción de la Compañía en 1823, esta orden no se llevó a cabo hasta la reorganización del Ejército de 1829.